espacio de lectura y exposición (sic)

Las imágenes siguientes registran el espacio de exposición, lectura y almacenaje de ejemplares de (sic), ubicado un la parte central del Hall del MUVIM desde el 17 de diciembre de 2009 al 14 de febrero de 2010. El mobiliario se compone de una estantería-expositor, dos mesas de lectura, tres sillones y dos carritos, diseñados y construidos por Xavier Arenós. Estas fotografías fueron tomadas el domingo 14 de febrero de 2010, último día de exposición. La pared longitudinal, la más larga, se ideó como un espacio donde ir mostrando de otra forma, parte del material empleado durante el proceso.

P2143005

P2143026

P2143011

P2143030

P2143037

P2143042

P2143056

P2143071

P2143074

P2143066

P2143079

P2143084

P2143085

P2143094

P2143086

P2143096

P2143099


Crónica de la visita guiada por Velluters

La primera visita guiada por el barrio, propuesta por (sic) a Juan Manuel Vera Selma, vecino de Velluters y gran conocedor y difusor de su cultura patrimonial y social, tuvo lugar el pasado domingo 31 de enero con la asistencia de 30 personas, número máximo de asistentes propuesto por el guía. Ante la rapidez en la inscripción de los asistentes, que agotaron en apenas media hora las plazas, se ha concretado una segunda visita el domingo 14 de febrero, día de clausura de la exposición. Tras el encuentro en el MUVIM, el recorrido se inició con la visita a la Iglesia del Pilar y subida a la torre campanario, continuó con la entrada en el Colegio Mayor del Arte de la Seda, donde se pudo comprobar la situación casi ruinosa en que se encuentra el edificio y su contenido patrimonial. Tras paradas obligadas en el Palacio de los Tamarit, la sede del Gremio de Carpinteros y calles emblemáticas como Roger de Flor, Maldonado o Torn de l’Hospital, la guía se centró en el Complejo educativo de Velluters para acabar en la calle Moro Zeit y la plaça del Tossal, espacio limítrofe con el barrio de El Carmen y uno de los enclaves fundacionales de la Valencia antigua.

visita1

Vista del barrio desde uno de los lados del campanario de la iglesia del Pilar. Al fondo, se observa la imponente cúpula de las Escuelas Pías. La iglesia y la subida al campanario por grupos fue la primera parada de la visita guiada por Juan Manuel Vera Selma a través de lugares emblemáticos de Velluters. Desde el principio, esta actividad fue una de las prioridades del proyecto (sic) societat i cultura, conscientes de la importancia de las explicaciones pormenorizadas y a escala humana para entender la historia patrimonial, los logros y las faltas del barrio.

ojo

visita2

La segunda parada de la visita guiada fue el Colegio del Arte Mayor de la Seda. La importancia de este edificio, testigo de la mayor actividad industrial y comercial de Valencia durante varios siglos, no se ve reflejada en el cuidado de sus instalaciones y el estado de conservación del valioso material que alberga. La imagen muestra al grupo atendiendo una de las explicaciones en el huerto trasero del Colegio.

ojo

visita3

Vista del interior de una de las salas del Colegio del Arte Mayor de la Seda. Un telar de madera de grandes proporciones ocupa parte de esta sala de conservación que, sin embargo, presenta un gran agujero en la claraboya que hace de luminaria de la estancia. Durante las lluvias de este invierno esta pieza se ha mojado parcialmente. Algunos otros telares y máquinas antiguas especializadas en la confección de la seda están protegidos con plásticos. Pese a las ayudas invertidas por Generalitat y Diputació de València en planes activos de recuperación del edificio y su patrimonio, la visita atestiguó su insuficiencia y demora.

ojo

visita4

Otro momento de la visita guiada. En este caso el grupo, con Juan Manuel Vera en el centro, está junto al palacio de Tamarit, en la calle Roger de Flor nº 13, en pleno corazón del barrio. La restauración de este edificio del siglo XVIII, llevada a cabo por iniciativa privada, contrasta con otras rehabilitaciones de edificios singulares realizado por instituciones públicas menos respetuosas con los materiales y estructuras. La visita guiada se adentró por el barrio a través de calles como Torn de l’Hospital, Arolas, plaza de Viriato, calle Tejedores, Moro Zeit y plaza del Tossal, donde concluyó. Un segunda visita guiada está prevista para el domingo 14 de febrero con salida desde el MUVIM, previa inscripción en el museo.

Crónica de La Foguera dels Velluters

La Foguera dels Velluters tuvo lugar el pasado 23 de enero y fue convocada por la Associació de veïns i veïnes El Palleter. Por segunda vez se realizó una hoguera en la plaza del Pilar con la quema de muebles y trastos viejos; la primera tuvo lugar en 2008 y el año pasado no se celebró porque fue denegado el permiso municipal. Una cerca-vila conducida a ritmo de batucada por Els cucs de Velluters, salió a las 19’30h de la plaça del Tossal, recorrió las calles Santa Teresa, Peu de la Creu, Guillem Sorolla, Maldonado, avenida del Barón de Cárcer, calle Hospital, entre otras, y desembocó en la plaza del Pilar más de dos horas después. Allí esperaba el resto de vecinos que habían ido conformando la hoguera principal y otras más pequeñas donde se asó la comida que cada cual había llevado para la cena. Esta acción homenajea el denominado Motí dels Velluters, acaecido el 21 de enero 1856, cuando trabajadores de la seda se rebelaron ante la precaria situación laboral en la que se encontraban. Está considerada por algunos autores la primera manifestación de la lucha de clases en la ciudad de Valencia.

foguera1

Aspecto de la plaza del Pilar antes de la llegada de los vecinos que acompañaron la cerca-vila por las calles de Velluters. En el centro de la plaza se observa el montón de muebles, leña y madera que sirvió para prender la hoguera. Con la pavimentación de la plaza y la reciente rehabilitación de la iglesia del Pilar, este espacio significativo del barrio se demuestra idóneo para los encuentros y acciones vecinales.

ojo

foguera2

Momento en que la cerca-vila, dirigida por Els cucs de Velluters, pasa por la avenida Barón de Cárcer, uno de los lindes del barrio. El recorrido se prolongó durante más de dos horas, desde el punto de inicio en la plaza del Tossal hasta la plaza del Pilar, lugar concluyente del recorrido. Alrededor de un centenar de personas acompañaron la marcha, bailando al ritmo que marcaban los tambores, por entre las calles de Velluters. Entre otras vías, la marcha pasó por Santa Teresa, Peu de la Creu, Guillem Sorolla, Maldonado y Hospital. Ambiente festivo y reivindicativo que se espera poder convertir en una costumbre cada año por estas fechas.

ojo

foguera3

“Velluters, un barri viu”. Pancarta situada en uno de los accesos a la plaza del Pilar, espacio emblemático de Velluters elegido para prender la hoguera. Con acciones como ésta, el barrio demuestra que está activo y alerta ante las necesidades básicas y equipamientos que aún no posee.

ojo

foguera4

Aspecto de la plaza del Pilar con la hoguera ardiendo. La hora prevista de inicio del fuego se demoró hasta casi las 22 horas, en parte debido al gran ambiente generado por Els cucs de Velluters durante el recorrido por las calles del barrio. Era el momento de calentarse alrededor del fuego y comenzar la torrà con la comida traída por los vecinos. Noche fría pero ambiente cálido para despedir esta segunda foguera dels velluters. Será hasta el próximo año, si el tiempo y las autoridades lo permiten.

visita guiada por Velluters, domingo 31 de enero de 2010

Diumenge que ve 31 de gener, a les 11:30h, tindrà lloc una visita guiada pel barri de Velluters a càrrec de Juan Manuel Vera. Per a poder assistir, és necessari inscriure’s telefonant al 96 3883730. Les places són limitades.

El próximo domingo 31 de enero, a las 11:30h, tendrá lugar una visita guiada por el barrio de Velluters a cargo de Juan Manuel Vera Selma. Para poder asistir, es necesario inscribirse llamando al 96 3883730. Las plazas son limitadas.

P1060278

VELLUTERS: EL BARRIO SEDERO DE VALENCIA. Juan Manuel Vera Selma
Los orígenes y la evolución de la ciudad de Valencia a través de un recorrido por uno de sus barrios históricos más emblemáticos y desconocidos.

OBJETIVOS
- Fomentar el conocimiento y la valoración del patrimonio cultural.
- Estimular el diálogo intercultural y la adquisición de una conciencia cívica.
- Proponer la ciudad como eje dinamizador de aspectos cognitivos, expresivos y creativos susceptibles de ser introducidos en los procesos de aprendizaje.

CONTENIDOS
- Los gremios artesanos y los inicios de la industrialización.
- Un observatorio privilegiado del cambio social.
- La segunda piel: arquitectura y urbanismo.
- De la solidaridad institucional a la participación ciudadana.

Velluters es crema

El pròxim DISSABTE 23 DE GENER a les 20 hores celebrarem la segona edició de “La Foguera dels Velluters”. Després d’un any de prohibició municipal, torna a la Plaça del Pilar una celebració popular lúdica i reivindicativa que commemora “El Motí dels Velluters”, revolta dels treballadors de la seda l’any 1856 demanant millors condicions de vida.

foguera

Hui, en l’actual barri dels Velluters, continúen havent motius per la mobilització popular:
-Carència d’equipaments públics (centre de salut, llar del jubilat, espais esportius, centres escolars per a menuts, llocs de trobada per a joves i grans).
-Excés de solars públics i privats en estat d’abandó.
-Màfia de la droga i la prostitució assentada al barri.
-Problemes d’aparcament i mobilitat.
-Carència de zones ajardinades i arbres als carrers.

És per això que “La Foguera dels Velluters” vol ser alhora una festa (especialment de benvinguda als nous veïns i veïnes) i una reivindicació d’un barri millor. Una exigència a les autoritats públiques per posar voluntat en dialogar amb el veïnat per trobar solució als problemes del barri.

Amb voluntat i poca inversió es pot fer molt. Des d’ací aprofitem per llançar una proposta d’ÚS VEÏNAL DELS SOLARS: convertir els solars públics i privats que no tenen projecte constructiu en àrees per al veïnat (espais esportius i de trobada per gent gran i menuda). Es podria començar per obrir els solars públics de l’antic “cuartel de intendencia” (a la Plaça del Pilar) o el solar de la Plaça de la Botxa (cadascú amb prop de 1.000 metres quadrats de superfície) i instal.lar un equipament esportiu elemental (camp mixt futbol-basquet, pista de petanca per a gent gran,..).

Perquè volem que Velluters siga un barri viu.

CARTELL FOGUERA VELLUTERS

Associació de veïns i veïnes El Palleter (Barri dels Velluters)
(més informació 96 392 05 56 i santiago.alminyana@uv.es)

velluters romput

Inauguración exposición (sic) societat i cultura

MUVIM-Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat, jueves 17 de diciembre a las 20h.

El espacio físico que ocupa parte del hall del museo es la base de datos y de lectura de (sic), e incluye mobiliario específico, realizado por Xavier Arenós, compuesto por dos bancos-mesas de lectura, una estantería-revistero para almacenaje de los números y tres sillones. La pared de mayor longitud se plantea como un tablón de anuncios sobre el que verter información que el proyecto y el propio Velluters generen desde el 17 de diciembre al 14 de febrero, período en el que se mantiene abierta la exposición.

Taules de lectura- revister-sillons_b

(sic) es un proyecto artístico que entiende el arte contemporáneo como un espacio de reflexión plural e interrelacionado con otros ámbitos de la creación y el conocimiento.

sic_prensa2

Con la inauguración se presenta (sic) 03/12, la tercera entrega de la publicación periódica que justifica este proyecto. Los contenidos de este número incluyen:

-SIC. OTRA VUELTA DE TUERCA DEL ARTE SOCIOLÓGICO. Román de la Calle
-VELLUTERS LLORA. Mikel Labastida
-SEPTEMBER SONG. Carlos Pérez
-¿CIRUGÍA VERSUS REHABILITACIÓN? José Albelda
-INTERVENCIÓN 03/12. Xavier Arenós.
-VELLUTERS ES LA GENTE. Xavier Aliaga
-ENTREVISTA A CARLOS PEÑAFORT, IMPRESOR. José Ricardo Seguí.

coberta_3

Entrevista a Carlos Peñafort, impresor

“Hace tiempo que se cargaron Velluters”
Texto: José Ricardo Seguí / Fotografía: Jesús Císcar

PEÑAFORT-JESÚS_CISCAR

Caminan rumbo a la cuarta generación vinculada a una imprenta, la Imprenta Peñafort. Y no es como la experiencia de Ziggy Stardust, pero los Peñafort sí han visto y vivido la ascensión y caída de Velluters, un barrio del que han formado parte, han constituido una página de su historia y hoy están dispuestos a acompañarlo en su destino. Otro futuro es posible, aún confían o todavía esperan. Lo cree Carlos Peñafort, ahora el patriarca familiar del clan.


Un siglo, cien años, una imprenta, un barrio… Los recuerdos pesan, pero las personas no dejen de imaginar ideales.

Sí. Es un siglo en torno a una imprenta creada por mi abuelo. Tengo 62 años. Todo ha cambiado tanto que, a veces, nunca se llega a imaginar que los recuerdos puedan acabar despersonalizándose. Velluters era una especie de pequeño pueblo. Todos nos conocíamos. Era un barrio de pequeños industriales y comerciantes, un barrio de pequeños edificios: abajo el negocio, arriba la vivienda. Mi familia vino de la franja del Maestrazgo. Se estableció en Valencia. En Velluters, en principio, por su relación con los Escolapios de la calle Carniceros. En aquellos años de adolescencia se cenaba en las calles, se jugaba en ellas… En las plantas bajas se descubrían los oficios. Existían muchos telares relacionados con la seda, con la tapicería, manipuladores de papel, imprentas… Y, además, todo estaba relacionado con el Mercado Central.

¿Un entorno tan próximo se abandona por una cuestión de distancia o por una proximidad intimidada?
También, porque se pierde cierta relación sentimental y la gente más próxima; o porque todo se deteriora. Aún así, nosotros no hemos perdido la relación con el barrio. Seguimos aquí. Pero sí que han desaparecido los pequeños negocios, los pequeños artesanos. Las cuestiones colaterales animan a que la gente huya, y más aún cuando desaparecen los servicios más básicos.

El presente, cuando se margina, siempre acaba siendo injusto con el pasado, y el pasado, para muchos, es simple nostalgia. Es más fácil romper una trama urbana introduciendo una línea de autobús y ensanchando calzadas que mejorar las condiciones de sus habitantes.
O quizás la idea responda a un simple abandono social. Con el “boom” de la construcción, por ejemplo, a alguien se le ocurrió que las calles del barrio debían tener doble anchura. Así que, se optó por derribar edificios. Esa idea de romper la estructura urbana provocó el derrumbe de muchos pequeños inmuebles. La iniciativa también condujo a la propia destrucción de su estructura radial. Otros creyeron que lo mejor era que su casa se desplomara. Consideraron que resultaba más económico edificar desde un origen antes que rehabilitar. El concepto de especulación siempre ha estado muy definido. Es fácil comprender que ver caer a tu lado un edificio es una invitación a salir. Y más aún cuando quienes apuestan por la permanencia sólo encuentran dificultades para mantener lo suyo. Y no quiero pensar que la existencia en sí del Barrio Chino resultara molesto, o que un barrio de calles estrechas ya no sirviera para asimilar determinado concepto de progreso.

¿Cuál podría haber sido el destino de Velluters?
Cuidarlo sobraba. Sólo era cuestión de dejarlo tal cual, sin ocurrencias. Éste ha sido un barrio de trabajadores, pero se relegó su espíritu cuando existía una relación de proximidad.

Y todo ello, curiosamente, rodeado por el Barrio Chino, una compleja ramificación de calles y callejuelas que hacía las delicias de adolescentes deseosos de descubrir el mundo y servía como escondite de anónimos.
Sí, aunque también apestara para otro sector de la ciudad. Pero era el Chino más tranquilo del país, rodeado de conventos, cines, teatros, negocios…Para los vecinos, lo que nos rodeaba era algo muy normal. No sé si fruto de una consciencia inconsciente. Pero era algo natural, apenas conflictivo. Convivía el Chino con los pequeños negocios. Nada extrañaba. No existía peligro alguno. Era seguro, o lo fue hasta determinado momento. A veces, uno piensa y no llega a entender porqué suceden determinadas situaciones. Me refiero, por ejemplo, al hecho de que en la calle Editor Aguilar, antes Balmes, existiera una comisaría de policía. Era algo lógico. Ellos daban sus vueltas, miraban, observaban, controlaban. Y mientras tanto, todo continuaba igual. Un día la comisaría desapareció. Fue algo ilógico. Nadie lo entendió. Cumplía una función. Apaciguaba el ambiente. Pero no fue así. Después comenzaron a crecer problemas: drogas, delincuencia, inicio del abandono.

Seguramente ese gesto respondía a una forma sutil de advertir la llegada de cambios.
Es posible. Seguramente la degradación del barrio no hubiera comenzado a ser tan evidente si se hubiera mantenido cierto control, discreto y silencioso. Pero hoy sí resulta curioso comprobar que la desaparición de aquella simple comisaría sólo trajo drogas, cierta inseguridad, mayor degradación…

No olvide la proximidad al centro de la ciudad, la ausencia de suelo urbanizable. Algo similar se produjo no hace más de una década en Ruzafa, un barrio que también comenzó su degradación con situaciones de conflictividad generadas por una inmigración mal conducida, poco observada y alentada.
Hoy ya no lo dudo. Fue el inicio de una especulación urbanística que no sólo se iba a producir en este barrio. Y si me permite añadirle algo con relación a Ruzafa, la respuesta es el Parque Central y lo que significa para el futuro.

Aún así, décadas antes ya se produjo un intento de separar el barrio con el diseño de la Avenida del Oeste y su delimitación con Guillem de Castro.
La creación de la Avenida de Oeste fue una auténtica ruptura, aunque en su día tuvo defensores y detractores. Para algunos suponía aliviar el tráfico, pero otros siempre consideraron que se trataba de separar Velluters para distanciarlo del centro de la ciudad. La iglesia de los Santos Juanes quedó aislada. Con Barón de Cárcer tuvimos la sensación de comenzar a estar separados.

Y mientras tanto, el resto de la ciudad miraba desde la distancia.
Es que no éramos el Ensanche. El nuestro estaba aquí mismo, formado por las viviendas de quienes deseaban ampliar sus servicios sin despegarse del propio barrio. Nuestro ensanche está frente a las Torres de Quart.

Un declive que, además, se sujeta de la mano del que sufría el Barrio del Carmen producto también del propio envejecimiento de su población, del cambio de modelo social y urbano, o del resultado de un agotamiento generacional.
Todos nos hacemos mayores. Frente a la ausencia de condiciones comenzamos a desaparecer dejando atrás nuestras pequeñas historias. Al fin y al cabo, lo que todos buscamos es aumentar nuestra calidad de vida. Unos abandonan su barrio porque quieren mejorar su nivel de vida y otros son empujados por la especulación.

¿Por qué nunca se ha apostado por una regeneración urbana a partir de su propia base?
Porque nunca ha existido voluntad política. Y porque, después, llegaron los problemas de seguridad ciudadana. La voluntad política camina unida a la voluntad de negocio. Si cruzamos la Avenida del Oeste existe otra zona abandona. Y también es centro. Es de analizar.

Pese a todo, Velluters atraviesa desde hace un tiempo un proceso de transformación urbana con la construcción de estancias universitarias, la instalación de organismos oficiales, la aparición de coquetos apartamentos de nueva planta. Al menos, parece un golpe de oxígeno.
Todo eso es importante, pero no suficiente. No hemos encontrado facilidades para recuperar nuestro patrimonio. Y hasta ahora, son muchos los inconvenientes administrativos, las trabas burocráticas, los trámites que hemos de superar para poder permanecer. Para mantenernos tenemos que superar detalles tan “sui generis” como descubrir de qué color debemos pintar nuestras fachadas, o sufrir sanciones municipales por aspectos insignificantes; pelear por una licencia o un alta de luz. Intentar mejorar individualmente Velluters, para quienes somos de Velluters, ha supuesto y continúa siendo superar una carrera de obstáculos sin que nadie aporte soluciones. Y no es cuestión de tintes políticos. Si la derecha ha estado más a favor de la especulación, los gobiernos de izquierda han sido excesivamente meticulosos en aspectos teóricos. Así que, lo complicado ha sido y es resistir.

¿El problema es la ausencia de un modelo de base?
O no saber qué hacer con el barrio para devolverle su sentido de barrio de pequeños negocios individuales. Todo han sido y son problemas.

PEÑAFORT-JESÚS_CISCAR2

¿Cree en el futuro?
Depende. Si dotarlo de centros como el Conservatorio, el Instituto Valenciano de la Música, la Escuela de Artes y Oficios llevara unida la vinculación de gente joven, como ha sucedido en otros barrios de la ciudad, sería fantástico y yo mismo me sentiría optimista. ¿Por qué no convertir los edificios abandonados en apartamentos para jóvenes, estudiantes, gente que quiere recuperar el centro como área de vida? Un barrio se recupera con ideas y voluntad real.

Es el falso progreso o, como antes hablábamos, una invitación a la despedida.
Pero sin que nadie aporte soluciones. Pese a todo, soy optimista. Será cuestión de naturaleza. Aún confío en una solución. Al fin y al cabo, hace tiempo que tocamos fondo. El optimismo, de alguna manera, lleva a imaginar que iremos a mejor. Pero como barrio, hace años que lo fue, hace años que se lo cargaron.

MOV09289.MPG

Durante los días 20, 21 y 21 de octubre, Virginia Villaplana organizó un taller en la Escuela de Arte y Superior de Diseño-EASD sobre Velluters, titulado Lo viejo y lo nuevo. Raquel Villar estuvo coordinándolo y participaron: Adriana Carcelén López, Vanessa Martínez, Lebymar Blanco, Gerardo Belmonte Guardiola, Rosana Gisbert Ballester, Carla Ly, Rocío Álvarez, Alicia Royo Sanchis, Isbel, Migue Martí.

Este vídeo es un clip corto realizado por Rocío Álvarez y su enlace aparece en (sic) 03/12. La intención del taller ha sido crear un banco de imágenes fotográficas y videográficas sobre Velluters. A lo largo de los diferentes números de (sic) societat i cultura irá apareciendo parte de este material y la intervención gráfica en el último número (sic) 12/12.

MOV09379.MPG

Durante los días 20, 21 y 21 de octubre, Virginia Villaplana organizó un taller en la Escuela de Arte y Superior de Diseño-EASD sobre Velluters, titulado Lo viejo y lo nuevo. Raquel Villar estuvo coordinándolo y participaron: Adriana Carcelén López, Vanessa Martínez, Lebymar Blanco, Gerardo Belmonte Guardiola, Rosana Gisbert Ballester, Carla Ly, Rocío Álvarez, Alicia Royo Sanchis, Isbel, Migue Martí.

Este vídeo es un clip corto realizado por Rocío Álvarez y su enlace aparece en (sic) 03/12. La intención del taller ha sido crear un banco de imágenes fotográficas y videográficas sobre Velluters. A lo largo de los diferentes números de (sic) societat i cultura irá apareciendo parte de este material y la intervención gráfica en el último número (sic) 12/12.